Mundo ficciónIniciar sesiónDe inmediato, cubro a mi hijo y la mujer, entierra en mi brazo, algo diminuto que me hace quejar del dolor. Alondra, quien rápidamente reacciona, no perdona a la mujer que me hace daño y por eso, mueve la cabeza de ella con tanta violencia que estoy segura que no se encuentra con vida.
— Oh, maldita sea. — digo en medio de mi llanto.— Lo revisaré, yo voy a ayudarla, no se desespere. — dice alondra y yo no puedo evitar llorar.&mdash






