Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa herida se siente húmeda, es evidente que se ha abierto por la visita molesta de Arnold que solo complica todo. Pero eso no parece importarle a él que solo está interesado en ordenar y humillar o maltratar a los demás.
— Tu locura no tiene límites.— Eres mi mujer, Eva y no voy a permitir que ningún bastardo que te ha tocado este con vida.— ¿Matarlos me regresará la virginidad? — pregunto con mol






