Mundo ficciónIniciar sesiónArnold Krick, el hombre que parecía el mismísimo demonio asesinando a alguien sin decir ni siquiera quien era y que incluso intentó ahorcarme hasta morir, ahora está llorando como un niño pequeño mientras se gira para abrazarme e incluso se arrodilla.
Lo peor de todo es que yo estoy igual de loca que él porque estoy llorando mientras lo abrazo cuando debería odiar a este hombre que intentó asesinarme hace poco.‘Es






