Elizabeth fue dada de alta bajo estrictas condiciones médicas, había sufrido un infarto, no obstante, no tuvo que pasar más tiempo en el hospital, lo que significaba que Rafael debía permanecer en la casa para asegurar su cuidado. Como parte de un pacto de paz para evitar que la salud de la anciana empeorara, Elizabeth permitió que Gabriel fuera trasladado a la habitación contigua a la de Rafael.
Él quiso detenerse solo un par de días con lo de la demanda, al menos mientras ella se estabilizar