130. Bocazas de Filippo
Martha
—¿Gio va a morir? —cuestionó mi hijo alarmado y ya había lágrimas en sus ojos.
—¡Oh! No, campeón eso es sólo un juego que tenemos Gio y yo— intenta Filippo arreglar las cosas. La verdad me dio algo de risa, aunque la situación no era para eso ni mucho menos.
Diego no muy convencido se calla analizando la situación, es un niño muy perspicaz y no sé está lo más convencido, justo ahora me siento la peor madre del mundo.
—¿Puede ser un lugar más lejos? —le dije a Gio— ¿no hay otro lugar dond