EPÍLOGO
Gio
20 años después
Estoy sentado en mi despacho, los años pasan demasiado rápido para mi gusto, Diego ya es todo un hombre y Juliette es toda una mujer que quiere salir y disfrutar y se me revuelve la bilis cada vez que quiere hacerlo.
Es una niña muy rebelde y consentida, inteligente e independiente que se parece mucho a su madre en algunas cosas, con mi nariz y los ojos de Martha, siempre supo cómo envolverme en su dedo y comprarme sino ya se encargaba Martha de suavizar el golpe.
Es