102. Chantajes
GIO
El camino al hospital se sintió lento, aunque solo tardamos unos quince minutos en llegar, no tuve la capacidad para manejar y por eso Ricci tomó el volante, le dije que se saltara todos los semáforos en rojo de ser posible, pero que no parará o lo mataría.
Al llegar salieron rápidamente a atenderla y se la llevaron dejándome sólo en emergencias, unas horas después entraba Filippo despeinado, en zapatillas de deporte, y ropa de dormir, junto a él estaba la Nonna que también tenía ropa de do