Dos días después salieron del hospital, Max cargaba a Sofia en su asiento de bebé especial. El monitor de apnea colgando del asa. El tanque de oxígeno portátil en su otra mano. Anabela traía a Emma. Hugo cargaba las bolsas del hospital. Eleanor esperaba en la entrada, había preparado la casa con dos cunas en la habitación principal. El nebulizador configurado y los medicamentos organizados.
—Bienvenidas a casa, pequeñas —dijo Eleanor con una sonrisa.
Pero Anabela pasó de lar