Mansión Ashford
Max bajó las escaleras con su maleta en la mano. Vestido con jeans y una camisa simple. Nada de trajes. Nada de protocolo.
Su madre lo esperaba en el vestíbulo. Con expresión glacial.
—¿Así que realmente te vas?
—Sí, madre. Me voy.
—¿Y tu padre? ¿Tu título? ¿Tus responsabilidades?
Max dejó la maleta en el suelo. La miró directamente.
—Mi hermano es más que suficiente para ocupar el cargo cuando llegue el momento. Él siempre quiso esto. Yo no.
—Esto no se trata de lo que quieres,