CAPÍTULO 19.
POV Emma
Mi padre llamó un jueves a las tres de la tarde, hora de Londres, lo cual significaba que eran las ocho de la mañana en México y que Max Duarte llevaba horas despierto trabajando en algo que no podía esperar. Lo sé porque conozco sus patrones: cuando mi padre investiga algo serio se despierta antes del amanecer, prepara café negro sin azúcar y se sienta en su estudio con la laptop y esa cara de hombre que volvió a ser agente aunque lleva años diciendo que se retiró