CAPÍTULO 20.
POV Emma
Alejandro llegó un miércoles a las nueve de la noche sin avisar y eso fue suficiente para saber que algo estaba mal porque Alejandro avisaba siempre, era un hombre de agendas y confirmaciones previas, y cuando alguien así rompe su propio patrón es porque algo lo rompió primero.
Abrí la puerta y su cara me contó la historia antes que su boca. No era furia. Era ese gesto tenso de quien pasó horas procesando algo y llegó a una conclusión que no le gusta pero que ya dec