CAPÍTULO 16.
POV Emma
El lunes a las siete de la mañana, recién aterrizada del lago y todavía con el equipaje sin desempacar, Mateo llamó y supe que algo estaba mal porque mi hermano menor no llama a las siete de la mañana ni para avisar que se está muriendo.
—¿Dónde estás? —preguntó sin saludar.
—En mi departamento. Acabo de llegar.
—¿Alejandro está contigo?
—No, se fue a su oficina. ¿Qué pasa?
—Siéntate.
—Mateo, e