Capítulo 51.
León tensa sus quijadas observando a la mujer que lo tenía encantado.
— ¿Tiene que ver conmigo? — La voz nerviosa de ella lo regresa al presente— ¿Tiene que ver con mi padre?
En ese momento ella abre los ojos ante cualquier catástrofe que podría ocurrir en ese instante recuerda la amenaza de Santiago.
“Puedo destruirlo con solamente un intento.”
— O tal vez se trata de...— Susurra ella, sin embargo la impresión de todo lo que su mente estaba pensando la hace desconcertarse.
— No… No tiene nada que...
En ese momento León se muerde el labio tratando de contener de manera física cada una de sus palabras pero al cerrar los ojos y respirar profundo decide hablar con la verdad.
Para Aitana el hombre fuerte, imponente y frío se había derretido en sus ojos en ese instante.
Ella se acerca un paso más tratando de acercarse no sólo de forma física sino también de forma sentimental.
La rubia coloca su mano en el rostro de León y lo guía para que la mire directamente.
— Dímelo, sin mentiras, ni se