Capítulo 52.
Flashback.
Un Santiago pequeño de solamente seis años, se encuentra arrodillado en su habitación, con una luz sutil colándose por la enorme ventana.
Sus manos se encuentran temblorosas, hechas un par de puños, y su cuerpo se encuentra adolorido por tantos golpes y moretones que inundaban su piel.
— Te lo dije una y mil veces.— La declaración de Roel es fuerte como un mazo impactándose en el pecho del niño— Un Moreno es fuerte. ¡Un Moreno es honorable!— grita un Roel más joven.
— Pa-padre, lo-lo siento— dice Santiago con las palabras entrecortadas por los jadeos y el llanto que no lo dejaba ver más que una sombra difusa.
¡Pas.!
Un cinturonazo se impacta en su espalda haciéndolo caer de frente en el suelo.
Santiago… el pequeño Santiago, se hace un ovillo tratando de cubrirse de la lluvia de golpes que caían en su pequeño y delgado cuerpo.
— No me importa lo que pienses. Siempre tienes que ser el primer lugar. No me gusta nada diferente a eso, no me gusta el segundo lugar. Y mis hijos tam