Capítulo 50.
El ambiente había cambiado.

La luz de la luna acompañaba cada uno de los movimientos de Aitana.

La rubia comienza a bajar las escaleras, de forma pausada, tranquila, constante.

Cada movimiento, cada acercamiento se sentía en el aire, se sentía en cada una de las respiraciones de los presentes y en ese instante León toma una decisión de forma instintiva.

“Voy a cuidarla, sin importar lo que suceda después. Ella será mía, solo mía y me encargaré de que sea completamente feliz.”

Aitana se acerca de forma nerviosa con el latido de su corazón en la garganta.

— Que bueno que ya llegaste León— la voz de Aitana era una provocación en sí misma— hoy deseo— dice extendiendo su mano para tomar la de él— que estemos juntos un poco más… cerca.

Una sonrisa ladina se cuela en los labios de Aitana y el brillo de sus ojos era todo el indicio que necesitaba para que León supiera perfectamente a lo que se refirió.

Él ruge, como su mismo nombre lo dice, como un león, fuerte, salvaje y poderoso.

La mano del
Alana Aguilar

🔥🔥🔥💕💕💕💕🔥🔥🔥

| 3
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App