Capítulo 43.
La tensión en la habitación se siente pero instantes después, llega la doctora Pérez a la habitación.
— Ayúdame, por favor.— Susurra Damián acercándose.— La joven está muy alterada. Necesito que se mantenga en calma.
Damián desvía la mirada para observar que Lore se mantiene moviendo los dedos de las manos repetidamente.
— Claro— susurra Bea.— Señorita, ¿puede acompañarme un momento? Necesito hacerle unas cuantas preguntas.
Bea le sonríe, tratando de marcar una conexión entre ambas.
Lore cami