Capítulo 26.
A la mañana siguiente…
— Valeria abre la puerta.
¨*paz* paz* paz* paz* paz*
— Valeria ¡demonios! te estoy diciendo que abras.
Santiago estaba furioso en la puerta de la habitación de su hermana.
La puerta se abre y el Moreno no espera que le den el paso cuando arrolla de manera desesperada a Valeria y se queda en la mitad de su enorme habitación.
—Dime, ¡dime si ya viste la noticia que salió en los medios!— grita desesperado al mismo tiempo que mantiene su teléfono celular en la mano apretándo