Isabella sujetó el tenedor con fuerza, planeando cómo romper esa relación, ya que bajo ninguna circunstancia permitiría que Celeste entrara en la familia Acosta.
La reunión que se había extendido por tres horas finalmente llegó a su fin, y los Bustamante escoltaron a los Acosta hacia la salida.
Los adultos mayores marchaban por delante mientras los jóvenes los seguían. Isabella se aferró al brazo de Daniel, Celeste mantuvo los brazos cruzados sobre el pecho, y Ulises caminó con las manos hundida