"Entendido, mándame la ubicación del restaurante." —respondió Celeste resignada.
Ulises le envió la hora y el lugar. Celeste vio que era urgente, tenía que salir ahora mismo para arreglarse y cambiarse de ropa.
No tenía más remedio, si no se arreglaba decentemente, su madre pensaría que estaba siendo negligente y no pararía de regañarla.
En cambio, si iba en serio a la cita a ciegas y luego decía que no eran compatibles, su madre no tendría nada que objetar.
Celeste tomó su bolso y se fue. Al mi