—Así que no es como piensas, no te quedes atrapada en tu propia imaginación —dijo Ulises.
Al escuchar que su hija había sido víctima de una trampa y que además se había lastimado el pie, Leonora frunció el ceño y dijo:
—¿Por qué Celeste no me dijo cuando se lastimó el pie? ¿Cómo está?
—No es nada, es un esguince común. Ya se está recuperando bien y puede caminar normalmente —respondió Ulises.
—Está viviendo en casa de Marisela, y Marisela le prepara comidas nutritivas todos los días para que se