—No es eso —dijo Aurelio.
—Hay bastante fuerza policial, además Eduardo también envió gente, pero no lo han encontrado.
—También hay gente vigilando las cámaras de seguridad alrededor del pueblo natal del criminal Juan las veinticuatro horas, pero no han visto a nadie.
Era como si una persona viva hubiera desaparecido del mundo sin más.
Juan no estaba en su pueblo, tampoco lo encontraban en los alrededores, y no había registros de él en transporte público ni hoteles.
Si hubiera escapado manejand