La toalla para las manos húmeda.
Celeste no confundiría su toalla para las manos con una para lavarse la cara y se la usaría.
Entonces, ¿por qué no había pensado en esto esta mañana?
¿Quién había sido entonces, el conductor o... Ulises?
Después de especular por dos segundos en su corazón, Marisela apretó los labios.
Esperaba que hubiera sido el conductor, después de todo el conductor era más lógico, las personas de la industria de servicios serían tan cuidadosas.
Pero...
¿Limpiarle la cara no se