Cuando la llamada estaba por terminar, la secretaria ya había llegado a la oficina.
Daniel examinaba el expediente con el ceño fruncido, concentrado en las partes que habían sido modificadas.
¿Por qué aparecía dos años mayor?
Si eso era cierto... entonces las edades no cuadraban para nada.
Antes de que pudiera hacer alguna pregunta, la secretaria se dio cuenta de su expresión y se adelantó a darle una explicación.
Tras escucharla, Daniel se relajó un poco, aunque tampoco se quedó completamente c