Lorenzo inmediatamente tembló con mayor intensidad, inconsolablemente triste, llegando al punto de ahogarse y asfixiarse por los sollozos.
Marisela había dicho que él quería matarla...
Tenía razón, él casi la había hecho morir...
Solo faltaron unos minutos, y fue gracias al auto-rescate de Marisela...
—Señor Cárdenas...
Fuera de la ventana de visitas, Aurelio vio a Lorenzo encogido, casi cayendo al suelo, con emociones complejas en su corazón.
Había alegría por la vindicación de Marisela, satisf