Ulises persiguiéndola así para burlarse de ella la hacía sentir tan avergonzada frente a su amiga. ¡Ojalá pudiera borrarlo oficialmente como hermano, eliminar su nombre del registro familiar!
—No puede ser, han pasado dieciséis minutos —respondió la voz de Ulises.
Celeste estaba a punto de estallar. Qué vergüenza, por primera vez sentía que Ulises deshonraba el apellido Bustamante y las tradiciones familiares.
Antes de que pudiera replicar, el hombre al otro lado del teléfono añadió, con tono se