Violeta la miró fijamente, mordiéndose el labio sin decir nada.
—Oye, ¿te la tienes tomada conmigo o con mi amiga? Es nueva en el ambiente laboral, ¿todos la acosan? Por tu tipo, se nota a kilómetros —continuó Celeste con desprecio.
—¿Quieren que esto termine? Bien, pero investigaré quién ha maltratado a mi amiga. Y quien sea descubierto, mejor que salga corriendo de San Miguel del Monte~
Celeste volvió a sentarse con elegancia, cruzando las piernas y los brazos.
Al ver que quería defender a Mar