Al día siguiente, la situación se aclaró y además se descubrió otro asunto.
—Don Eduardo, la ex-esposa del señor ahora trabaja en una empresa que él ya ha decidido adquirir, según lo establecido en una reunión —informó el mayordomo.
—He contactado con el propietario de dicha empresa, quien confirmó la situación y mencionó que están resistiéndose a la adquisición.
Eduardo escuchó con expresión severa, sorprendido por la persistencia de Lorenzo, llegando al punto de intentar adquirir la empresa de