El director comercial sonrió sin decir nada, volviendo a mirar a la joven frente a él.
Nunca hubiera imaginado que esta empleada recién contratada no solo era compañera de estudios del señor Orellana, sino también la esposa del presidente del Grupo Cárdenas, Lorenzo. Era como encontrar a alguien importante viviendo de incógnito. Cuando se enteraron esta mañana, todos quedaron completamente sorprendidos.
—Esperen, señores... —Marisela, cada vez más confundida, intervino:
—¿Qué contactos? ¿Acaso s