—De todos modos, Isabella está muerta, pero el individuo misterioso sigue sin aparecer. Debes tener cuidado —advirtió Jacob, preocupado.
Celeste asintió con la cabeza.
—Lo tendré. Por cierto, hoy me dan el alta del hospital.
—¿De verdad? Me alegra oír eso. Si te dan de alta es porque ya estás bien. Eso es una buena noticia.
—¿Te dijeron cuándo te dejarán salir a ti? —preguntó Celeste.
—Tal vez me quede unos días más en observación. Los médicos están preocupados de que las heridas se infecten. Es