—¿Todavía estás celosa por esa mujer? ¿No te lo expliqué ya? —Lorenzo la provocó.
Sabía perfectamente a qué se refería, pero se hacía el desentendido.
De repente, el cielo afuera se oscureció, como si se avecinara una tormenta, y la luz en la habitación se atenuó, disipando la atmósfera cálida y cargada de momentos antes.
Celeste no quería jugar a las adivinanzas con él:
—Lo que mencionaron antes, el Grupo Morales, es la empresa de Jacob, ¿verdad?
Sabía que Lorenzo nunca había tenido simpatía po