—¿Por qué? —Celeste frunció el ceño.
El jefe Valbuena la miró y luego se fijó en la expresión sombría de Lorenzo, intentando explicarles:
—Señor, la cosa de la familia Jiménez es bastante complicado. Le aconsejo que no se involucre en este asunto…
Era evidente que había algo más que no se decía, lo que implicaba que, si Lorenzo intentaba intervenir, podría meterse en problemas.
¿Quién sería esa persona a la que incluso Lorenzo no podría ofender? Celeste le preguntó confundida:
—Señor Valbuena, ¿