Capítulo 193
Los rostros de las sirvientas se veían un tanto forzados, como si estuvieran ocultando algo.

Celeste estaba confundida:

—¿Pasó algo?

—Señorita, ellas solo están holgazaneando aquí. No pasa nada, mejor vaya a desayunar al comedor.

Margarita se acercó con una sonrisa y le dijo eso, luego se volteó hacia las sirvientas con el ceño fruncido:

—¡Apúrense a trabajar!

En ese momento se escuchó la voz del presentador en la televisión:

—Anoche, Lorenzo Vargas y su esposa salieron del hotel hasta las once
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