Lo que Celeste no sabía era que, después de que ella se cayera del barco, Daniel, enojado y avergonzado, le disparó varios tiros. Lorenzo pensó que ella había sido baleada y por eso se había caído al agua, ¡incluso estuvo a punto de dejar de latirle el corazón! Hasta que la sacó a la orilla y confirmó que no tenía heridas de bala, pudo respirar tranquilo.
—Vi que le disparaba y tuve miedo de que te hiriera, por eso fui a empujarlo… —ella intentó explicarle.
—¡Ya estaba preparado para evitar su d