La voz grave de Lorenzo sonaba tranquila.
Celeste lo miraba con ojos llenos de asombro:
—Si sabes que Joana es una espía, ¿por qué sigues teniéndola cerca?
La expresión de sorpresa de Celeste le pareció bastante linda a Lorenzo, quien extendió la mano y le pellizcó un poco la mejilla, disfrutando de su suavidad.
—Joana es solo un peón insignificante, Daniel se ha desempeñado bastante bien trabajando por mi hermano, además, tiene control sobre algunas otras compañías. Mantener a Joana a mi lado e