Mundo ficciónIniciar sesiónGolpeé las sábanas con desesperación, buscando una respuesta que ya no vendría. Me sentía morir con cada palabra de esa carta. Él me pedía perdón a mí, cuando era yo la que lo había arrastrado a este abismo. Él estaba orgulloso de mi libertad, sin saber que esa misma libertad me había costado su último suspiro.
—¡Vuelve! ¡Por favor, vuelve para que pueda decirte que te amo una vez más! —suplicaba, hundiendo mi rostro en su mano fría, empapándola con mis lágrimas






