( Alexandra)
La reprimenda de Rodrigo me dejó un sabor amargo que no lograba quitarme. No podía creer que me hubiera malinterpretado de esa manera. ¿"Perdiendo el tiempo coqueteando"? Desde cuándo hablar con un compañero sobre el trabajo se había convertido en un pecado capital. No sabía que en Álvarez Group estaba prohibido socializar o tener un mínimo de cortesía laboral. Definitivamente, hoy mi jefe había amanecido con un humor de perros.
Me tomé un momento para recomponerme, sacudiendo