—Pero siempre hay una manera de cambiar el destino.
Estas palabras solo las escucharon el Alfa del Este y Dana.
—La manada del Este y del Oeste tienen que unirse para esto.
Alessandro se giró a ver a Dana con los ojos entrecerrados. A su lado estaba Zakia irradiando calor, la muestra que seguía viva. Ella y Clara eran lo único que le importaba y haría todo por mantenerlas a salvo.
Kian se tensó al lado de Dana sintiendo la furia arder en sus venas. No le estaba gustando nada el giro de los acont