Dana no podía transformarse debido a lo cansada que estaba pero se todas manera no dejó de luchar.
De pronto se vio rodeada por cinco híbridos monstruosos, todos parecían aterradores pero ella no flaqueó. Uno de ellos mordió entre la unión de su hombro y cuello ocasionando que gritara sintiendo sus párpados pesados.
La sangre caía a borbotones al suelo.
Dana una vez más usó sus garras para deshacerse de dos de ellos pero el tercero tiró de su pelo exponiendo su cuello sangrantes.
—¿Dónde está e