—¿Qué se suponía que estabas haciendo ahí? ¿Por qué saliste? —rugió el Alfa al soltarla. Como si recordara de repente el anterior suceso.
Ella alza la barbilla aturdida para encontrarse con su mirada furiosa y como una suicida decide sonreír, cosa que solo lo enfurece mucho más.
—Estaba harta de estar encerrada y Van es una buena compañía, además como ya dije, era la fiesta de los empleados.
Sube sus hombros con indiferencia pero Kian no deja que aparte la mirada tomando su mentón con violencia