Amarok por primera vez en mucho tiempo sintió aquella extraña sensación que lo recorrió al ver la hermosa sonrisa de la cachorra.
Sabía que no era dirigida especialmente para él, sin embargo, si fue él quien la causó por darle lo que quería.
Era obvio que Devanie era mimada, por eso era feliz cuando se salía con la suya.
Él no podía seguir permitiendo que ella no comiera casi nada.
—Iremos a verlo, pero primero te acabarás la comida de ese plato.
Devanie abrió la boca para protestar pero pronto