Dana nota con curiosidad como la acompañante del Alfa Alessandro se detiene en seco palideciendo notablemente al ver en su dirección, pero no era a ella a quien observaba, sino al macho a su lado.
Dana dio una mirada de reojo a Román y notó que este le devolvía la mirada de manera atenta aunque estaba tratando de mantener la cólera a raya, Dana podía ver a través de él. Durante esos años se habían convertido en buenos amigos, así que podía leerlo. Sus manos se habían convertido en puños desliza