Dana vio el momento exacto en el que el Alfa del Este había llegado junto a una hermosa loba joven del brazo. Sus ojos se encontraron mientras se acercaban lentamente a ella con una sonrisa misteriosa en la cara.
Por suerte Devanie había interceptado a Kian llamando su atención y ahora este miraba el intercambio de ambos con recelo.
El Alfa estaba cada vez más furioso.
No solo por la cercanía del Alfa del Sur sino también por la llegada del Alfa del Norte.
—¿Cuándo empezamos los entrenamientos