Kieran tenía los instintos más desarrollados que los demás lobos Omegas de la manada. Nunca imagino que aquellas diferencias que tanto aborrecía por no ser normal ahora estuvieran a punto de ayudarlo.
—¡Kathryn ha desaparecido, tengo horas buscándola! —había sollozado su abuela antes de que todo el suceso pasara.
—¿Estás segura, abuela? Yo estaba con ella afuera. La buscaré por ti pero debes tranquilizarte.
—Una vez me separaron de mi familia y no podría sobrevivir si algo así vuelve a suceder.