—No necesito tu protección ni la de nadie —habló con más dureza de la que quería y vio un músculo pensarse en la mandíbula de él.
—Aisha, no lo entiendes. Las hembras del Mirador del Valle son diferentes a las de los cuatro reinos, no necesitamos tener sexo para saber quién es nuestra pareja porque la marca aparece en presencia del macho al que las hembras están emparejas. Justo como esta.
Él de repente mostró la marca que tenía en la mano y Aisha notó que ella poseía una igual.
El aire se atas