El macho enseguida se tensó por el rechazo de su hembra.
El recordar que Dian había huido de él como en el pasado lo había hecho enloquecer.
Había temido que acabaran con su vida como en el pasado, sabía que la obsesión de Adel no era un juego, mucho menos cuando ella estaba vulnerable sin conocer nada de su pasado.
Había querido protegerla y por suerte había llegado antes, sin embargo, Diana ya había conocido a su loba interior y le había dado una buena pelea, pero Aris se había asustado Cuand