El único sonido que se escuchaba en el bosque era el de los aullidos, gemidos y golpes llenos de dolor rabia e ira. La necesidad de protección hacia su hembra lo hacía volver loco. Mientras más lobos mataba para acercarse a Diana, más aparecían.
La luna estaba brillando en el cielo reflejando los cuerpos que se enfrentaban.
Los movimientos de Diana estaban llenos de gracia mientras su pelaje brillaba bajo la luz de la luna. Jamás hubiera esperado convertirse en loba en estas circunstancias y gr