Punto de vista de Laila
Con las máscaras puestas resultaba imposible medir su desagrado, aunque no me cabía duda de que lo sentían: prácticamente les había arrojado a la cara todos los planes que tenían para mi futuro.
Tener a Jason a mi lado hacía que desafiarlos fuera más fácil.
Sin embargo, en realidad, aun sin él me habría enfrentado a ellos. Nadie debía tener el poder de decidir mi destino —en especial en el amor— excepto yo. Yo y la pareja que eligiera.
Al alejarnos del Consejo, Jason sus