La cabeza me dolía terriblemente.
Estoy desorientada aunque ni siquiera he abierto mis párpados.
Los recuerdos de los últimos acontecimientos llegan a mi cabeza sumados a otros.
Gabriel me había hecho algo al tocarme, había desembocado un sin número de recuerdos que ni yo misma sabía que había vivido.
Recordé el primer beso con Nicholas, cuando casi lo habíamos hecho... pero el que más me impactó sin lugar a dudas fue el momento en el que descubrí que era un lobo.
—Él... ¿Me hechizó?