Ellos habían logrado llegar afuera pero aunque las habían escondido, no quería tener que dejarlas solas.
Nicholas con la niña acurrucada en su pecho, envuelta entre sus manos enormes y su corazón latiendo demasiado rápido.
Acheron se giró hasta su padre después de esconder el cuerpo de Alexia.
La curiosidad y ese tirón extraño lo habían acompañado desde que escuchó el débil llanto en la habitación.
Dio unos pasos hacia su padre sin poder detenerse.
—¿Puedo verla? —preguntó en voz grav