Punto de vista de Laila
Por mucho que deseara evitar cualquier reacción, resultó inevitable. Tal vez todo lo nuestro lo era. Éramos como dos imanes de polos opuestos: siempre que estábamos cerca, la atracción nos unía sin remedio.
Sin embargo, aun con esa atracción constante, nunca lográbamos que las cosas funcionaran del todo bien. Tal vez era el momento equivocado, o quizá el problema éramos nosotros.
Pero tampoco había garantías de que funcionara en esta ocasión.
Aun así, me complació que sa